2019 - Serendipia

domingo, 1 de diciembre de 2019

Reseña #69 | El chico que dibujaba constelaciones

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Reseña #69 | El chico que dibujaba constelaciones
¡Buenos días lectores! Arrancamos diciembre con reseña de una de mis autoras favoritas, la mágica Alice Kellen.
¿Empezamos?


Ficha:
ISBN: 978-19-76833-03-8 | Autora: Alice Kellen| Páginas: 245 | Editorial: Autopublicado | Ficción; Romance; New Adult | ⭐ 
Esta es una historia de amor, de sueños y de vida.
La de Valentina. La chica que no sabía que tenía el mundo a sus pies, la que creció y empezó a pensar en imposibles. La que cazaba estrellas, la que anhelaba más, la que tropezó con él. Con Gabriel. El chico que dibujaba constelaciones, el valiente e idealista, el que confió en las palabras «para siempre», y creó los pilares que terminaron sosteniendo el pasado, el ahora, lo que fueron y los recuerdos que se convertirán en polvo.

Aunque ustedes la estarán leyendo al día siguiente, me siento a escribir esta reseña a escasos veinte minutos de haber terminado esta historia, aún con lágrimas en los ojos y el corazón calentito. Si gente, Alice Kellen me conquistó una vez más.

Ya les hablé en otros posteos de lo mucho que me había gustado la trilogía de #VolverATi a pesar de que aún tenga pendiente la última parte; y no olvidemos lo mucho que amé El día que dejó de nevar en Alaska, que fue de mis mejores lecturas de 2018. En serio, ese libro me gustó tanto que no pensé que otro libro de la misma autora pudiera conmoverme más. Me equivoqué.

El chico que dibujaba constelaciones narra la historia de Gabriel y Valentina. Y sí, es una historia de amor, pero también es una historia de vida.

Valentina es una chica sencilla, trabaja para una familia haciendo las tareas de la casa y estudia algunas noches a la semana. Vive su vida rutinariamente y sin aspirar a más. No piensa en desafiar ningún tipo de norma, no piensa siquiera en empezar a soñar con improbables. Gabriel, por otro lado, es un jóven divertido y escandaloso. La rebeldía le corre en la sangre y sueña con un mundo mejor.

Cuando sus mundos chocan, no hay vuelta atrás. No saben bien por qué, pero ya no pueden imaginarse la vida sin el otro, y poco a poco, comenzarán a construir su historia.

"La vida eran instantes, fotografías que se quedan en nuestra memoria, palabras sueltas que nos guardamos incluso sin saber por qué".

No estoy segura de haber leído nunca un romance como este. En la literatura hay historias de amor preciosas, no lo dudo, pero esta historia es tan real que te llega hondo.

En los primeros capítulos, si bien me encanta la pluma de la autora, me cuestionaba cuál era la trama. Como lectores, estamos super acostumbrados a que toda historia tenga comienzo, desarrollo, nudo y desenlace, con algunos giros acá y allá, pero en esencia es eso. Esta historia parecía ser lineal y eso me desconcertó, pero fue un sentimiento pasajero, porque entendí que lo importante era lo que estaba contando. La importancia de las palabras, de los recuerdos.

La ambientación es una belleza. Recorremos esta historia de amor desde sus inicios en los sesenta, siendo Valentina y Gabriel unos jóvenes enamorados, y rememoramos junto a ellos su vida entera. Me encantó la forma de mostrar cuál era la moda del momento, el contexto político y social, creo que esta reflejado de forma extraordinaria en la historia.

Fue maravilloso ver el avance social a través de los años, sobre todo el impacto que tuvo en Valentina (gracias también, por supuesto, a Gabriel). Es un detalle que me fascinó.

El sentido del título y como su significado va hilando la historia de los protagonistas es muy original y muy bello. No quiero extenderme para no hacer spoilers, pero quería hacer mención de eso porque es un detalle hermoso.

El final es duro y se deja ver desde el principio. Iba a decir que me hizo llorar, pero venía lagrimeando desde la mitad del libro así que en todo caso: me hizo llorar más.
De todas formas, lo importante es el recorrido. Vemos crecer a una pareja increíble. Es una historia de amor auténtica, con altibajos y conflictos reales. Me encanta como se refuerza la idea de que el amor es también una construcción, algo de todos los días. Me emocioné un montón y creo que es de esas historias en las que todo el mundo se va a sentir reflejado en algún punto, y por eso también es tan maravillosa.

“Tiempo después llegué a pensar que fue cosa de magia. Que aquel día, cuando pasé por tu lado en esa calle, alguien nos lanzó un hilo invisible que nos conectó a los dos y nos mantuvo sujetos con fuerza.”

No sé bien como hacer una conclusión, sinceramente es un libro que me dejó muy emocionada y conmocionada. Con los sentimientos a flor de piel les digo que es un libro que TIENEN que leer. Una historia preciosa e íntima, super detallista y amorosa, que se quedará en sus corazones para siempre. 


¡Y eso es todo por la reseña de hoy! ¿Disfrutan de leer historias de amor? Lxs leo en los comentarios♥.


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miércoles, 27 de noviembre de 2019

Reseña #68 | El hombre de tiza

08:00 4
Reseña #68 | El hombre de tiza
¡Buenos días lectores! Hoy toca reseña de un thriller, particularmente uno que disfruté en su formato de audiolibro, una experiencia bastante agradable.
¿Empezamos?

Ficha:
ISBN: 978-60-73166-46-1 | Autora: C.J. Tudor | Páginas: 352 | Editorial: Penguin Random House | Ficción; Thriller; Novela negra | ⭐ | Empezar a leer
Todo comenzó el día del terrible accidente, durante la feria, cuando Eddie, de doce años, conoció al Hombre de Tiza. Fue el Hombre de Tiza quien le dio la idea de los dibujos, una manera de intercambiar mensajes secretos entre su grupo de amigos. Fue divertido hasta que los dibujos los condujeron al cuerpo sin vida de una niña. Sucedió hace treinta años y Ed creía que todo había quedado olvidado. Sin embargo, un día recibe una carta que contiene solo dos cosas: una tiza y el dibujo de un muñeco. La historia se repite y Ed se da cuenta de que el juego, en realidad, nunca terminó.

Todos tenemos secretos. 
Todos somos culpables de algo. 
Y los niños no son siempre tan inocentes como parecen.

Una vez más, en época de exámenes un audiolibro ha sido mi mejor aliado a la hora de optimizar el tiempo. Para ser completamente sincera: los exámenes me van a consumir el tiempo probablemente hasta mediados de diciembre. Pero hay una realidad, y es que hay cosas que hay que seguir haciendo, como ordenar cuando en realidad querrías estar leyendo. Pero es posible hacer ambas a la vez, gracias a los audiolibros.

Ya les hablé un millón de veces de esta plataforma pero voy a seguir haciéndolo: Scribd. No voy a profundizar porque hay un post completito sobre este tema (incluídos dos meses de libros gratis) que pueden leer acá. Pero básicamente antes de ordenar mi ropero al mejor estilo Marie Kondo, me puse un audiolibro de Scribd.

No había ninguno que me llamara particularmente la atención, pero tenía visto "El hombre de tiza" ya que en su momento fue un libro del que habló todo el mundo. Como hace tiempo no leía un thriller, quise probar que tal.

El hombre de tiza es el primer libro de la autora C. J. Tudor, un libro que dió mucho que hablar y que recomendó hasta el mismísimo Stephen King, ¿qué me cuentan?.
No les voy a mentir, empezó flojo. Tiene una narración super adictiva e interesante, pero no entendía a que iba con tanta vuelta, no tenía ni idea de que iba la historia porque hubo mucha introducción, pero una vez que pasó esa parte, no pude parar de leer.

"Así es la naturaleza humana, hacemos preguntas que esperamos que nos conduzcan a la verdad que queremos oír".

En su formato de audiolibro tiene una duración de 8hs; yo lo escuché en dos días. No porque tuviera tiempo precisamente, pero buscaba hacer cualquier cosa con tal de poder seguir escuchando; punto a favor: mi casa nunca estuvo tan ordenada.

Me impresionó mucho saber que este era el primer libro de la autora porque está muy bien escrito. Tiene alguna que otra falla pero su pluma es ágil, elocuente y original. Me gustaría volver a leerla en algún otro género que no sea thriller, creo que disfrutaría muchísimo de su calidad narrativa.

El hombre de tiza nos cuenta la historia de Eddie y su pandilla. El libro está narrado en primera persona por Eddie y cuenta con dos líneas temporales, una en 1986 y otra en 2016. Pensé que esto me iba a marear bastante teniendo en cuenta que no podía volver atrás un par de hojas para recordar que año estaba narrando, pero no fue un problema. Creo que es fácilmente identificable y te hace seguir muy bien la historia. Todo lo que rememora del pasado tiene impacto en el presente en mayor o menor medida y nos ayuda a ir reconstruyendo los hechos.

"Lo que nos define no son sólo nuestros logros, sino nuestras omisiones. No las mentiras, simplemente las verdades que callamos".

No conecté realmente con ninguno de los personajes, pero me gustaron. Tanto estos, como la ambientación de el libro logran una historia completamente tétrica. Es un libro que, en mi opinión, tendría una fantástica adaptación a la pantalla grande.

Otro punto que me gustó fueron los problemas sociales que se tocan en la trama. Que el personaje principal reflexione sobre ellos en ambas líneas temporales ha sido algo muy interesante de percibir, sobre todo en lo relacionado al tema del aborto.

También hay interesantes críticas a la iglesia y a la religión en general, con frases bastante contundentes e irónicas que me despertaron alguna que otra risa.

"Al parecer, la religión funciona así, asesina, viola, mata y mutila cuanto quieras, pues todo te será perdonado siempre y cuando te arrepientas".

El libro está plagado de un humor ácido de la mano del protagonista, lo que acompaña el ambiente tétrico del libro logrando un combo perfecto.

Hablando de final, tuvo sus cosas a favor y en contra. No puedo decir que me sorprendió por completo la resolución del misterio, pero sí es verdad que no me esperé algunos giros en la trama. Hubo algunos puntos que, no necesariamente quedaron inconclusos, pero me hubiera gustado que tuvieran un desenlace más desarrollado.
El capítulo final es una genialidad, sintetiza el alma del libro y del personaje principal en una sola escena, me dió escalofríos y a la vez me hizo sonreír, es muy tétrico pero me gustó.

En conclusión: El hombre de tiza es el primer libro de la autora C.J. Tudor que sorprende más por su calidad narrativa que por el desarrollo de la trama en si misma. Un thriller super rápido de leer, con un ambiente sombrío y un humor ácido que te mantendrá enganchado hasta el final. Lo recomiendo.

¡Y eso es todo por la reseña de hoy! ¿Son de leer libros de este género? ¿Conocían a la autora? Lxs leo en los comentarios♥.


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